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Síndrome braquicefálico en perros y sus factores asociados

Síndrome braquicefálico en perros
Raza predispuesta a Síndrome braquicefálico en perros.
Olga Yastremska (sp.depositphotos.com)


Aunque simpáticas y socialmente atractivas, las razas pequeñas o braquicéfalas traen consigo el ejemplo de una selección genética algo desacertada. El síndrome braquicefálico en perros (o síndrome respiratorio braquicefálico), es un trastorno obstructivo de las vías aéreas superiores de razas pequeñas, que se presenta por una combinación de factores tanto del perro como ambientales.

Para comprender su mecanismo y gravedad, es necesario conocer las alteraciones anatómicas involucradas y la forma en que interfieren en la calidad de vida del animal.

Razas braquicéfalas y síndrome obstructivo

El término “raza braquicéfala”, hace referencia a las dimensiones del cráneo o cabeza del animal, en las que predomina el ancho por sobre el largo.

La aparición de esta conformación cráneo-facial en perros y algunas razas de gatos, no responde a un mecanismo espontáneo ni mucho menos.

En la búsqueda de rasgos físicos y temperamentales específicos, el manejo genético del ser humano conllevó a la aparición de muchas alteraciones anatómicas en algunos estándares de raza.

En los perros de razas braquicéfalas, estas anormalidades involucran diferentes estructuras de las vías aéreas superiores, predisponiendo a la obstrucción e interrupción del flujo normal de aire.

Las razas de cabeza pequeña o corta más comúnmente afectadas son: pekinés, shih tzu, lhasa apso, caniche toy, yorkshire, maltés, pug carlino, bulldog inglés, bulldog francés y griffón de Bruselas, entre otros.

En estos ejemplares, la talla pequeña dio lugar a modificaciones de tamaño y reducción en el diámetro de las estructuras que conforman el circuito aéreo o respiratorio superior.

En la presentación del síndrome braquicefálico en perros, la aparición e intensidad de tales anormalidades es variable, pudiendo estar presente una o cualquier combinación de ellas.

Cambios anatómicos

Entre los cambios involucrados en el desarrollo del síndrome braquicefálico en perros, podemos inicialmente mencionar: una disminución o estrechamiento en el diámetro (estenosis) de las fosas nasales; el acortamiento de la nariz y el maxilar; la presencia de deformaciones dentro de la cavidad nasal; la elongación del paladar blando, el cual termina ubicándose por encima de la epiglotis interrumpiendo el flujo de aire a nivel de la nasofaringe; pliegues por exceso de tejido a nivel de la faringe, y la inflamación y eversión de los sáculos laríngeos.

Los sáculos o ventrículos laríngeos son unas cavidades ubicadas en la superficie interna de la laringe. En la obstrucción crónica, estas estructuras se irritan y edematizan por la fuerte resistencia al paso del aire, y esa inflamación interrumpe aún más el flujo a la altura de la glotis.

La eversión de los sáculos se considera el primer paso a una complicación mayor del síndrome, en la que la obstrucción e irritación sostenida fatigan o degeneran los cartílagos de la laringe dando lugar al colapso laríngeo.

Otras estructuras que pueden participar en el desarrollo del síndrome braquicefálico en perros son la hipoplasia (desarrollo incompleto) de la tráquea y/o su colapso.

Signos asociados a síndrome braquicefálico en perros

El aumento en la resistencia al paso del aire producida por la presencia o desarrollo de una o más de estas alteraciones, conduce a la característica signología obstructiva que acompaña al síndrome respiratorio.

Los animales pueden presentar dificultad respiratoria, con inspiración forzada principalmente por boca, respiración ruidosa con ronquidos (roncus) o estertores (ruidos burbujeantes) a la auscultación, tos crónica y estornudos con secreción nasal.

En el perro afectado por síndrome obstructivo puede verse una facie (expresión facial) ansiosa, y una postura característica que el animal adopta para facilitar la respiración; se denomina posición ortopneica, y se caracteriza por presentar miembros anteriores separados con extensión marcada del cuello.

La coloración de las mucosas puede tornarse azulada (cianosis) debido a la insuficiente oxigenación de la sangre, y en casos graves los animales podrán también presentar síncopes (desmayos).

Habitualmente, los individuos afectados pueden desarrollar infecciones respiratorias secundarias como complicación del daño en las vías superiores .

Factores ambientales del síndrome braquicefálico en perros

Como mencionamos anteriormente, en el desarrollo del síndrome braquicefálico en perros intervienen factores tanto del animal como del ambiente.

Los signos clínicos de la obstrucción pueden entonces aparecer o exacerbarse por actividad física, ansiedad o excitación y por el mantenimiento del animal en ambientes cálidos y húmedos.

Otros factores desencadenantes del síndrome obstructivo pueden estar presentes durante la consulta veterinaria. Entre ellos podemos mencionar, por ejemplo, las maniobras de sujeción del animal, una intubación o una sedación.

A su vez, la aparición del síndrome braquicefálico en perros puede ocurrir como complicación asociada a otras entidades. Entre ellas, se destacan los estados febriles, obstrucciones o infecciones respiratorias de diversa índole, y la dificultad respiratoria debido a colectas, efusión o acúmulo excesivo de líquido, torácicas o abdominales.

Diagnóstico y tratamiento

En el diagnóstico del síndrome braquicefálico en perros, deben tenerse en cuenta la predisposición racial, el cuadro clínico y los resultados de la observación radiográfica de cuello y tórax o del examen endoscópico.

De acuerdo al número y magnitud de las anormalidades encontradas y la gravedad del cuadro, se realizará un manejo farmacológico considerando la posibilidad de cirugía.

El tratamiento clínico o medicamentoso del síndrome braquicefálico en perros incluye el reposo y mantenimiento del animal en ambientes frescos y ventilados, terapia con oxígeno, antiinflamatorios del grupo de los corticoides, y antibióticos.

La cirugía debe considerarse ante episodios frecuentes o dificultad respiratoria progresiva, o cuando los problemas se presentan de forma precoz en el animal joven o en cachorros.

Manejo preventivo

El pronóstico del síndrome braquicefálico en perros dependerá de la intensidad de los defectos y la capacidad para su corrección quirúrgica.

Si bien la corrección de los defectos anatómicos es la terapia de elección una vez instaurado el síndrome braquicefálico en perros, el principal cuidado del animal braquicéfalo debe orientarse a reducir los factores desencadenantes.

Por mucho que pueda gustarnos verlos jugar y corriendo, estos animales son dignos compañeros de sillones mullidos y ambientes con temperatura controlada.

El ejercicio y la excitación excesiva, así como las condiciones climáticas que provoquen una demanda o esfuerzo respiratorio, podrán evidenciar o agravar una condición latente.

Debemos tener en cuenta estos factores para advertir cualquier cambio específico durante el manejo y cuidado de las razas braquicéfalas.