Moquillo canino, Distemper

Perro cachorro

En inglés se conoce al moquillo canino con el término de Distemper y en catalán Brom.

Etiología

El moquillo canino es una enfermedad producida por un virus de la familia Paramyxoviridae (próximo al sarampión humano). El virus es muy sensible al calor, 50-60 ºC durante 30 minutos, aunque sobrevive muy bien a temperaturas frías. Con una desinfección rutinaria a base de lejía o amoniaco cuaternario se puede destruir fácilmente.

Epidemiología, transmisión del moquillo canino

Es altamente contagiosa y entre los perros la transmisión se realiza mediante contacto directo. Se disemina por vía aérea (vía nasal u orofaríngea). Puede aislarse en diversos tejidos y secreciones (orina). También puede transmitirse por vía transplacentaria.

Afecta generalmente a animales jóvenes de entre 3 y 6 meses. También puede observarse en cachorros de menos de 8 semanas e incluso en perros geriátricos no vacunados regularmente.

Patogenia

– Primeras 24 horas: tonsilas (amígdalas) y ganglios bronquiales.

– 2 a 4 días: el virus se replica en tonsilas y ganglios retrofaríngeos y bronquiales.

– 4 a 6 días: multiplicación del virus en bazo, estómago, intestino e hígado. El perro presentará leucopenia y fiebre. Las bacterias producen leucocitosis y los virus leucopenia por agotamiento del sistema inmunitario.

– 9 a 14: virus en glándulas endocrinas, aparato gastrointestinal, respiratorio, urinario o genital.

– Signos clínicos severos.

– El virus puede permanecer en estos tejidos hasta la muerte del animal.

Tras la exposición oronasal, comienza un periodo de incubación y silencio clínico, con posterioridad se inicia una fase de estado: invasión de tejidos epiteliales. El perro infectado presentará conjuntivitis, fiebre, vómitos, diarrea y disnea. También puede presentar signos nerviosos como ataxia (incoordinación motora), mioclonos (contracciones involuntarias musculares) y temblores.

En muchos cánidos la recuperación no será total porque les quedarán secuelas, además el perro infectado de moquillo canino puede diseminar virus durante algunos meses tras la infección.

Síntomas del moquillo canino

  • Fiebre.
  • Conjuntivitis.
  • Anorexia, vómitos y diarrea.
  • Piodermas (infecciones en la piel, granitos de pus) e hiperqueratosis de trufa y almohadillas.
  • Hipoplasia del esmalte.
  • Afectación respiratoria: descarga nasal y/o bronconeumonía.
  • Afectación nerviosa: ataxia, temblores, convulsiones, mioclonos…

Diagnóstico, tratamiento

El diagnóstico debe valorarlo el veterinario tras los cuadros clínicos que presente el cánido infectado y su correspondiente historia clínica, ya que no existen pruebas fiables en las que se determine la presencia del virus.

Tampoco existe un tratamiento efectivo frente al moquillo canino. Generalmente se realizan tratamientos de soportes, suministros de antibióticos para prevención de infecciones secundarias, etc. La higiene es muy importante en animales que hayan contraído la enfermedad; también las vacunas son esenciales para inmunizar a animales sanos, es la mejor alternativa que existe en la actualidad.