Podenco portugués

Podenco portugués
Svenska Mässan/CC BY 2.0

Esta vivaz y alegre raza, llamada podenco portugués y también conocida como “perro de conejos”, es ideal tanto para la caza como para mascota de compañía. Su carácter reúne las características requeridas en ambos casos. Esto se debe a que por un lado es muy cariñoso y lleno de vida, mientras que por el otro es muy inteligente, sagaz y tiene un coraje sin igual para llevar adelante una cacería.

Historia y orígenes

Su genética está estrechamente ligada al podenco ibicenco y, tal como este, pertenece a un estilo de perro rastrero presente en la zona mediterránea que fueron retratados en pinturas egipcias que datas de miles de años atrás. Tanto el grande como el mediano descienden del Faraó Hound, perro autóctono de Malta que se diseminó por el norte de África. Hizo falta una gran cantidad de cruzas en Portugal para dar origen al podenco portugués en sí mismo.

Características físicas

El podenco portugués se presenta en tres tamaños: pequeño, mediano y grande, siendo sus medidas promedio de altura hasta la cruz 25cm, 47cm y 63cm respectivamente. También en el mismo orden, su peso promedia los 5kg, 15kg y 25 kg. En la actualidad, el podenco grande es muy difícil de conseguir.

En cuanto a su pelaje, también encontramos variaciones que son independientes del tamaño. Su pelo puede ser corto o largo. En el primer caso es liso y en el segundo es largo o cerdeño. Cuando es corto es más denso. Los que tienen pelo largo desarrollan barba. Los colores posibles pueden ser amarillo y leonado lisos, así como también pueden tener manchas blancas.

Su cabeza delinea un perfil recto con cejas tupidas y un stop apenas pronunciado. En ella se desarrolla un hocico delgado de un tono más oscuro que el pelaje. Coronan la cabeza un par de orejas rectas y de gran movilidad, que adoptan una postura erguida cuando el can entra en estado de alerta.

La cola es de implantación alta, fuerte, de buen grosor y terminación puntiaguda. Su longitud es media y presenta un leve arqueo.

A nivel general, se trata de un perro muy estético, ya que es armoniosamente proporcionado. Su estructura ósea es contundente y sus músculos fuertes.

Carácter y personalidad

Convivir con un podenco portugués es una experiencia sumamente gratificante. En primer lugar, el hecho de poder elegir su tamaño representa una gran ventaja, ya que se puede adaptar a los diferentes espacios. En segundo lugar, estamos ante un perro muy cariñoso y afectuoso, el cual será la perfecta compañía para la familia. Se comporta de forma excelente con los niños, siendo un muy buen compañero de juegos. Es amable con los extraños y limpio como para poder tenerlo en un apartamento sin problema alguno. Sin embargo, hay que tener en cuenta que resulta algo ladrador, por lo que podría resultar molesto para los vecinos.

Su uso en la caza

Tradicionalmente, el podenco portugués caza en recova y en cuadrillas de entre cuatro a seis perros. Su desempeño es brillante cuando se trata de trabajar en equipo, ya que se saben complementar entre sí y no prima en absoluto el instinto de competencia. Asimismo, si le toca las veces de hacer de cazador solitario, también podrá hacerlo de forma muy efectiva. Utiliza tanto la vista como el oído y el olfato para cazar. Las piezas que mejor caza son el conejo y la liebre, las trae hasta su amo. El podenco portugués pequeño cumple la función de entrar en las rocas para ahuyentar a los conejos, haciendo que salgan y permitir así que sus compañeros más grande completen la tarea de caza propiamente dicha. El podenco portugués grande, que prácticamente está extinto, fue muy utilizado en la caza de ciervos.

Entrenamiento del podenco portugués

Este can debe ser entrenado comenzando por recibir órdenes básicas. Es posible que desarrolle un aprendizaje veloz, pero jamás debe ser entrenado en base a un modo violento o áspero cuando se le da una orden. A los efectos de proteger su estructura ósea en la fase de crecimiento, nunca debe ser entrenado en la parte de agilidad antes de que cumpla los seis meses de vida.

Salud y cuidados

El podenco portugués tiene una buena salud en general, por lo que es un perro de muy fácil cuidado. Las precauciones que hay que tener responden más a su conducta que a su salud, ya que tiene una fuerte tendencia escapista y también de seguir rastros. Por lo tanto, tendrá que tener una rigurosa educación y salir a la calle con correa para evitar estos problemas.

No es necesario cepillarlo, ya que no pierde pelo. Necesita correr y gastar energía, no es un perro faldero.

Su expectativa de vida se extiende hasta los 14 años y se espera que cuente con una muy buena salud.