Todo lo que debes saber del perro de San Huberto (Bloodhound)

Perro de San Huberto, Bloodhound
Perro de San Huberto, Bloodhound
John Leslie/CC BY 2.0

También conocido por su nombre en inglés, Bloodhound, el perro de San Huberto es un perro de rastreo, tanto de presas como de personas desaparecidas, un trabajo que su inigualable olfato le ha hecho merecer.

Desciende de los perros que utilizaba el monje Hubert en sus legendarias jornadas de caza. Sus antepasados eran expertos en rastrear y traer de vuelta a los peregrinos que se extraviaban en los frondosos bosques de Bélgica. Su participación en la caza se limitaba al rastreo, ya que nunca apresaban ni mataban a las presas.

Fue en el siglo XI que estos perros fueron llevados a Inglaterra por nada menos que por Guillermo el Conquistador, quien se quedó prendado de la habilidad de rastreo de los canes en cuestión, y se cruzaron con la raza Mastiff. De esta forma, tuvo origen la raza Bloodhound, o perro de San Huberto.

Sus buenas dotes para el rastro hizo que también fuesen utilizados en otros países como Estados Unidos, aunque con cierta mala reputación, ya que eran utilizados para la búsquedas de exclavos que pretendían huir de sus dueños.

Características físicas del perro de San Huberto

El perro de San Huberto tiene en machos un peso promedio de 46-54 kg y una altura promedio de 64-68 cm hasta la cruz. Las hembras son un poco más pequeñas.

Pertenece a la categoría de razas grandes y es macizo y musculoso. Uno de sus rasgos característicos es la presencia de numerosas arrugas en su larga y angosta cabeza. Tanto encima de la frente como de costado, la piel cae sobre su rostro, con lo que adquiere un aspecto melancólico que despierta mucha ternura. A su vez, es muy común que la piel colgante de su largo y ancho hocico lo haga babear, por lo que tendremos que estar atentos a lo que pueda llegar a ensuciar con su saliva. Sus orejas son sorprendentemente largas y de baja inserción.

El cuerpo de Bloodhound se sostiene sobre patas rectas y muy fuertes. La espalda es repta y la grupa musculosa, al igual que su cuello, este a su vez es alargado. La cola igualmente es larga y con suficiente grosor, su inserción es bastante alta.

Su pelaje, que puede ser negro y rojo, rojo o marrón y rojo, es corto. A lo largo y ancho del cuerpo, se presenta duro y algo áspero, pero es muy sedoso en la cabeza y en sus orejas.

Cuidados específicos

El perro de San Huberto se siente a sus anchas en el campo o en una casa con un gran terreno. En ambos casos debemos cercar su espacio. Sin embargo, al tratarse de perros tranquilos y con una necesidad de desgaste energética casi nula, vivir en un apartamento no implica sufrimiento para ellos. Lo que sí debemos darle son dos paseos largos y otros cortos de forma diaria. Es importante no hacerlo correr demasiado, ya que es una raza con tendencia a la quietud y a los movimientos lentos.

Para complementar sus cuidados, es necesario estar atento a los pliegues de su piel, ya que se pueden generar irritaciones en su interior.

Como otros perros es necesario cuidados básicos tales como baños cuando esté su manto sucio, limpieza de orejas y ojos, así como cortes de uñas si crecen demasiado.

La alimentación balanceada es importante, de esa manera su dieta será equilibrada y repercutirá muy positivamente en la salud del perro de San Huberto.

Carácter y comportamiento

Son tranquilos, apacibles, pero muy juguetones con los niños. Resultan una muy buena mascota para los más pequeños, pero tendremos que estar siempre vigilando, ya que nuestro perro de San Huberto puede llegar a derribar a un niño muy pequeño con un simple movimiento de su cuerpo, lo cual ocurrirá de forma inintencional por parte del animal.

Un adiestramiento adecuado y buena sociabilización en edad temprana es relevante para que se adapte a la vida en sociedad y no presente problemas de comportamientos. En lo demás, son poco ladradores y amigable con otras mascotas.

Problemas de salud del Bloodhound

Los más comunes problemas de salud que la raza Bloodhound suele presentar son:

– Torsión de estómago

– Displasia de cadera y codo

– Conjuntivitis

Por lo que se hace muy recomendable revisarlo a nivel veterinario, aprovechando también para suministrar vacunas, desparasitaciones, exploraciones de la cavidad bucal y todo lo que el clínico considere necesario.

Otras denominaciones

Según país, el perro de San Huberto recibe varias denominaciones como: Bloodhound, Chien de Saint Hubert o Bluthund.

Clasificación según FCI

La FCI publicó su estándar oficial con fecha de 13 de marzo del año 2001. Se clasifica en el grupo 6 que incluye a los canes tipo sabuesos, la sección 1.1 es más específica, puesto que engloba a aquellos que son de talla grande. En exposiciones caninas existen pruebas de trabajo.