Pastor belga, tipos, Groenendael, Tervueren, Malinois y Laekenois.

Pastor belga
Im Seongbin/CC BY-SA 2.0

El pastor belga puede considerarse un perro para toda la vida, un compañero fiel y solícito, un trabajador como ningún otro y un guardián implacable, esas son algunas de las cualidades del tan apreciado pastor belga. Activo y enérgico, esta raza es una de las más desarrolladas en cuanto a las modalidades deportivas. Pudiendo perfectamente vivir en el campo o en la ciudad, la versatilidad de este perro pastor es realmente fascinante. Por su carácter y temperamento puede ser educado como perro de guarda, de defensa, de rastreo e incluso, puede ser usado como perro de rescate en regiones que han sufrido alguna catástrofe.

En fin, podríamos quedarnos el día entero hablando del pastor belga, un perro muy estimado y querido. En el artículo de hoy vamos a abordar algunas de las características de este cánido, las cuatro variaciones o tipos de esta raza, sus semejanzas y diferencias, entre otras cosas.

Origen e historia

Como su nombre sugiere, Bélgica es la patria de nuestro precioso amigo, concretamente en la región de Campine y en el norte de Brabante. Esta raza como tal, con sus cuatro variaciones, tomó su forma definitiva hacia el final del siglo XIX, en una época en la que coincidió con una Europa en plena efervescencia nacionalista, en un momento histórico en que los países buscaban encontrar en casi todas las cosas símbolos que caracterizasen su nación y las diferenciase de las demás. Ese nacionalismo creciente fue el manto de fondo en el cual el pastor belga surgió.

Los campos belgas estaban repletos de perros de rebaño que se diferenciaban principalmente por su pelaje. Con la intención de organizar y definir mejor el pastor belga, algunos apasionados por los perros crearon una serie de criterios para determinar las características de esta raza y sus variaciones.

Liderado por el veterinario A. Reul, de la Universidad de Cureghem, el día 29 de septiembre de 1891, es fundado en Bruselas el “Club del perro Pastor Belga”. De esta manera fueron seleccionados algunos ejemplares, lo que posibilitó hacer un análisis más detallado en la evaluación de las características y distinciones de esta raza.

Tipos de pastor belga: 4 miembros de una misma familia

Considerando que el tamaño, el aspecto físico y el color del pelo son variados en el pastor belga, se adoptaron estos criterios como forma de distinción entre las cuatro variedades o tipos de esta raza. Siendo así se identificó Groenendael, Tervueren, Malinois y Laekenois, como miembros de una misma familia. Hay quien dice que estas variaciones no alteran sus principales características, e incluso hay quien cree que dicha clasificación se refiere a cuatro razas distintas. El hecho es que todos presentan aproximadamente el mismo tamaño y temperamento, aunque se diferencien en su apariencia y pelaje, todos están estrictamente relacionados genéticamente.

Pastor belga Groenendael

Pocas razas caninas agrupan tantas variedades o tipos diferentes como el Pastor belga. Entre las cuatro, el pastor belga Groenendael es probablemente el que disfrutó de una mayor popularidad. Su manto negro, con orejas pequeñas y triangulares, a veces presenta una mancha blanca en el pecho que recuerda a la forma de una estrella. Esta variedad recibe ese nombre, puesto que sus primeros ejemplares se desarrollaron en la región de Soignes, en torno al castillo de Groenendael. Este perro fue muy popular durante la primera guerra mundial, en la cual fue utilizado como mensajero en los frentes de batalla, auxiliando a la Cruz Roja, siendo utilizado como perro de guarda y, posteriormente como perro policía.

Pastor belga Tervueren

La otra variedad de pelaje largo es el pastor belga Tervueren, casi idéntico al anterior, aunque su manto es de color diferente al negro. En general es ligeramente mayor y, por tanto, más pesado que el pastor belga Groenendael. Este perro, de tonalidad roja o gris, ganó fama debido a su ferocidad y fuerza.

Curiosamente estuvo a punto de desaparecer durante la Primera Guerra Mundial, cuando el ejército optó por utilizar los pastores negros, que eran más difíciles de ser detectados. Sin embargo, a partir de 1920 consiguió resurgir, hasta convertirse en la variedad más popular del mundo. La variedad pastor belga Tervueren se desarrolló posteriormente con mayor vitalidad que las otras adquiriendo a día de hoy cierta superioridad en relación a sus hermanos.

Pastor belga Malinois

La variedad de pelo corto es el pastor belga Malinois, en la cual el color rojo predomina en su pelaje. Divide su origen con la variedad Laekenois, incluso desarrollándose predominantemente en la región de Malinas, de donde surgió su nombre. Hasta hace pocas décadas era poco conocido, pero su progresión ha sido meteórica, pasando de ser una variedad desconocida a contar con una legión de adeptos en todo el mundo, especialmente en el ámbito del trabajo deportivo con perros, gracias a su carácter inagotable y energético.

Pastor belga Laekenois

Por otro lado, el pastor belga Laekenois se caracteriza por tener el pelo corto y fuertemente rizado, siendo éste un aspecto exclusivo de dicha variedad. Se presenta en cualquier tonalidad de marrón o gris. Su nombre se refiere a la residencia de la familia Jansen, sus primeros criadores reconocidos, en la localidad belga de Laeken. Los Jansen cruzaron perros de pasto de diferentes pelajes hasta fijar un tipo de pelo duro, con orejas grandes y triangulares. Este tipo es el más desconocido de la raza, aunque el aspecto físico sea idéntico al pastor belga Malinois, la característica diferencial de la variedad es el pelaje rizado. Además de eso, son pocos los criadores que existen de esta variedad, la cual, aunque pueda parecer lo contrario, generó una gran relación de hermandad y cooperación entre todos los apasionados de este perro.

Para cada tipo de pastor belga un cuidado diferente

Teniendo en cuenta que las cuatro variedades o tipos de esta raza se distinguen principalmente por su pelaje, es evidente que los cuidados deben ser específicos para cada uno.

La Groenendael, igual que la Tervueren, tiene un pelaje doble, con subpelos densos. Como ocurre con otras razas de manto doble es necesario trabajar por separado el subpelo del pelo superficial. En el periodo de temperaturas más elevadas, el pastor belga presentará una capa de pelaje bastante fuerte, por lo que, es recomendable aumentar la frecuencia de cepillado, mientras que el resto del año es suficiente con cepillarlo una o dos veces en semana. Algunos ejemplares de Groenendael pueden necesitar la aplicación de un producto que proteja al pelo del efecto del sol.

La variedad Laekenois, al contrario, presenta un manto muy característico, áspero, rizado, muy rústico y de fácil manutención. Basta cepillarlo con un peine metálico abriendo los dientes, para que entre aire en el pelaje y facilite la caída de los pelos muertos.

El pastor belga Malinois tiene el pelo corto, junto a la piel y con una fuerte textura. Su manutención es muy fácil, siendo suficiente con una rutina básica una vez por semana utilizando una carda (cepillo cubierto de puntas de alambre que se usa para cardar) metálica con la que se trabaja el pelaje en profundidad, pues eso ayuda a eliminar los pelos muertos y estimula la epidermis.

El pastor belga debe recibir el mínimo de baños posible y siempre, sea en cualquiera de las variedades mencionadas, es necesario utilizar un champú específico con un pH adecuado, que evite la aparición de una posible descamación. En el caso que tenga que realizar baños frecuentes debe procurarse de no hacerlo en profundidad, para evitar que el pelo del perro pierda su aceite protector. Además de eso, el pelaje perdería su clásica aspereza y ganaría cierto brillo que lo perjudicaría, pues el manto del pastor belga nunca debe ser ni sedoso ni brillante. De entre los cuidados de higiene se debe incluir siempre un exhaustivo examen del estado de los ojos, orejas, boca, uñas y glándulas anales.

Carácter, comportamiento y socialización

Son perros muy leales y cariñosos con sus dueños, siempre están alertas y vigilante. Destaca su gran actividad energética, por otro lado son un poco territoriales, lo que hace que no duden en defender su territorio frente a intrusos.

Precisan de una socialización a edad temprana, también un buen adiestramiento, ya que de lo contrario puede ser difícil su manejo en edad adulta. Gozan de gran sensibilidad, hecho a tener en cuenta sobre todo para proporcionarle un adiestramiento en positivo y conseguir un buen equilibrio emocional.

Alimentación

En cuanto a la alimentación, el pastor belga tiene una necesidad energética muy alta, pero debe tener en cuenta siempre su morfología y su estilo de vida. Es importante reiterar la necesidad de controlar su alimentación, no sólo por motivos estéticos sino, fundamentalmente, por razones de salud. Debido a su temperamento, el perro puede llegar a comer más de lo debido y si no se controla la ración, puede volverse obeso.

Salud y longevidad

Se ha descrito como longevidad media unos 12 años de vida, aunque también existen reportes de perros que han superado esa edad.

Su salud es buena en líneas generales, algunas enfermedades más propensas a padecer la raza son problemas de epilepsia, displasia de caderas, afecciones cutáneas y patologías relacionadas con la vista.

Para preservar su buena salud es recomendable inspecciones periódicas veterinarias, con el suministro de sus correspondientes vacunas y desparasitaciones. Alimentación equilibrada y ejercitarse regularmente, dado que son animales muy activos.