Todo acerca del lebrel escocés – el galgo gigante

Lebrel escocés, deerhound
Lebrel escocés, deerhound
Slwilson1984/CC BY 2.0

El lebrel escocés, o deerhound, es una raza canina del grupo de los lebreles, un perro grande, alto y fuerte. Su apariencia le ha hecho merecer un lugar especial en nuestras familias, en especial su rostro con expresión angelical.

Procedencia del lebrel escocés

Su origen es incierto, pero las especulaciones acerca de que se originó a partir de los mismos lebreles que le dieron forma al galgo inglés parecen estar en lo cierto. La explicación de su mayor tamaño, más musculatura y fuerza y pelaje más abundante es que el lebrel escocés tuvo origen, como bien dice su nombre, en Escocia, una tierra más fría y rústica que Inglaterra.

El lebrel de Escocia estuvo al borde de la extinción a finales de la Edad Media, cuando la caza de ciervos sufrió cambios sustanciales a raíz de las armas de fuego y del alambrado de las granjas. A esto se le sumó el hecho que sus principales tenedores, los clanes de Escocia, también se fueron debilitando. Sin embargo, un grupo de admiradores de la raza logró revivirlo de las garras de la desaparición y, a comienzos del siglo XIX, el lebrel escocés comenzó a retomar sus pasos sobre este planeta.

Usos del lebrel escocés

Los jefes de los clanes escoceses llegaron a considerarlo como el perro de la realeza de Escocia, ya que era su compañero infaltable en la caza de ciervos. A pesar de que en la actualidad conserva su instinto cazador, la raza es ahora utilizada como animal de compañía y también de exposición.

Características físicas

Presenta una apariencia algo más frágil de lo que realmente es, ya que se tiende a pensar que no es tan fuerte debido a sus largas patas y a la delgadez de su cuerpo. Su porte es grácil y elegante, pero su pelaje contrasta con él, ya que es grueso, áspero y tiene un aspecto desaliñado, además de que llega a los 10 cm de largo.

Su altura hasta la cruz promedia los 75 a 76 cm y su peso medio es de 45 kg. Las hembras son por lo general un poco más pequeñas.

Posee una cabeza de forma alargada y debe ser proporcionada con respecto al cuerpo. La mordida de su hocico alargado es en tijera. Las orejas son de inserción alta y se doblan hacia atrás cuando el lebrel escocés descansa, no obstante, se presentan erguidas, pero con el pliegue siempre presente, cuando está alerta o en actividad.

Sus redondeados ojos son marrón oscuro o color avellana, mientras que su pelaje es azulado, gris, rojo arena, rojo fuego, leonado o amarillo.

Carácter y personalidad

Debido a su tamaño y agilidad, lo mejor es hacer que socialice desde cachorro, algo que será muy fácil de lograr y nos evitará posibles problemas de agresividad o retraimiento.

Resultan muy sociables y cariñosos con las personas, con los niños y con otros perros, pero debemos recordar que tienen un instinto cazador muy marcado, por lo que no es conveniente que convivan con perros pequeños, gatos y otras mascotas como conejos, cuises o reptiles.

Salud y cuidados

El lebrel escocés necesita de su espacio propio en el que pueda estar a sus anchas sin que nadie los importune. Necesitan de mucha actividad física, la cual puede ser caminar o jugar o, mejor aún, ambas.

Este animal es demasiado dependiente de la familia como para que su vivienda se reduzca a una casilla en el jardín. Si bien la necesita como un lugar de privacidad para cuando quiera ir, su lugar debe ser dentro de la casa, junto a la familia que lo acogió.

El pelaje requiere de cuidados y de mantenimiento especiales aparte del cepillado diario, a la vez de que debemos estar muy atentos a las pulgas y garrapatas.

Debe recibir un baño cuando podamos apreciar que lo necesita, no solo porque se le han pegado algunos abrojos y trocitos de madera después de una caminata por el bosque.

El lugar que le armemos para dormir al lebrel escocés debe ser cómodo y acolchado, ya que una tendencia que tienen es a desarrollar llagas y callos en sus patas.

Otras denominaciones y clasificación

El lebrel escocés es conocido como deerhound o schottischer hirschhund. Antiguamente también se denominaba Scottish Deerhound. Su estándar definitivo fue aprobado en la FCI el 08/10/2012.

Según criterios de clasificación de la FCI se integra en el grupo 10, compartiendo la clasificación con otros lebreles, la sección 10 hace referencia a aquellos que presentan el pelo duro, finalmente no se precisa prueba de trabajo en las correspondientes exposiciones caninas.