Problemas comportamiento perros viejos o ancianos

© Paradais Sphynx

Los problemas de comportamiento en perros viejos o ancianos es un concepto bastante extendido últimamente, ya que cada vez se realizan más programas de prevención y más animales geriátricos acuden a las clínicas. La senescencia o cambios ocasionados por el transcurso de la edad de los perros aparece a partir de ciertas edades algo indeterminadas, generalmente se deciden y valoran por el propio veterinario, desde una perspectiva general se considera un perro anciano:

  • Perros de tamaño pequeños, a partir de los 10 años.
  • Perros medios y grandes, a partir de los 6-8 años.

Durante esta etapa se produce un deterioro constante de los sistemas del perro viejo, que reduce la resistencia del animal a mantenerse sano, tanto en su medio interno como en relación al espacio exterior. Igualmente el perro geriátrico puede presentar problemas de comportamiento.

Problemas primarios orgánicos pueden conllevar a:

– Inhibición: en caso de dolor el perro anciano puede mostrarse temeroso o irritable y tiende a la autodefensa.

– Irritabilidad por aumento del estrés crónico.

– Causas orgánicas que se asocian con problemas en el comportamiento del perro anciano, como tumores, intoxicaciones, problemas hepáticos o renales, etc.

El problema que deriva de la senescencia de forma normal es un deterioro de los órganos de los sentidos como ceguera o sordera, pérdida de la capacidad de mantener la atención, pérdida del control del sueño o dificultades para mantenerse en pie.

El deterioro cerebral aumenta debido al descenso de la capacidad regenerativa de las neuronas, atrofia de la corteza cerebral, aumento de los ventrículos cerebrales que roban líquido cefalorraquídeo, menor irrigación del sistema nervioso y pérdida de conexiones neuronales. Todo ello es causado por un estrés oxidativo aumentado por las neuronas viejas y sus mitocondrias, pérdida de elementos de protección contra agresiones externas, etc. Lo anterior conduce a la aparición del síndrome de disfunción cognitiva, una patología similar al Alzheimer en humanos. Este síndrome se caracteriza por una alteración de las funciones cognitivas del perro, desorientación, falta de interacción, sueño alterado y hábitos que desaparecen o reaparecen, como por ejemplo, una eliminación inadecuada que se haya erradicado en el periodo adecuado.

El deterioro cerebral del perro viejo puede paliarse en mayor o menor medida gracias a fármacos que estimulen la regeneración neuronal, antioxidantes o protectores del sistema nervioso o circulatorio; además se puede adaptar la alimentación del perro con piensos especiales y nutracéuticos beneficiosos, también el dueño puede mejorar el espacio donde vive el animal, eliminando objetos que puedan dañar al cánido geriátrico, creando rutas claras hacia los espacios importantes del perro anciano o estimulando al can con juegos a medida.