Bañar al perro

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El aseo o higiene del perro es una tarea a la que le debemos dedicar de forma constante y continuada durante toda la vida del animal. Los perros se ensucian y pueden desprender en algunas ocasiones un olor desagradable, por eso si su manto no está bien cuidado, su pelo se estropea, sus orejas se llenan de cera, les crecen las uñas, sobre todos aquellos que no se ejercitan diariamente… Así que al igual que ocurre con los humanos, hemos de dedicar una parte de nuestro tiempo al aseo del can. Aquí no tenemos escusa para no realizar este tipo de tareas, pues su higiene es fundamental, tanto desde el punto de vista de su salud como de su socialización.

El baño y secado del perro

La medida más habitual para cuidar de la limpieza del perro es el baño. En efecto, a los perros hay que bañarlos regularmente, por ejemplo, una vez al mes. El lavado del perro no es complicado, solo necesitamos agua no demasiado caliente (el perro tiene una piel muy sensible), un champú especial para perros y algo de paciencia, puesto que es altamente probable que nuestro animal intente por todos los medios huir del baño, aunque no es menos cierto que con el transcurso del tiempo llegará acostumbrarse e incluso muchos llegan a tomarlo como una actividad acogedora y gratificante, sobre todo si con el baño aprovechamos para masajear su cuerpo. Téngase en cuenta que los mimos y caricias, en definitiva, el contacto humano, es imprescindible para fortalecer los lazos de unión con nuestro can. Como medida preventiva, taponar los oídos del perro para evitar la entrada de agua o jabón es muy positivo, sobre todo si se tiene en cuenta que el interior de las orejas del can son bastante delicadas.

Una vez hemos bañado al cánido, es importante secarlo minuciosamente para evitar resfriados en el animal, bien a través de una toalla o incluso acostumbrarlo al ruido del secador, pues este accesorio es la mejor opción para conseguir el secado de su manto en breve periodo de tiempo.

Cepillado y retirada del pelo muerto

Una vez aseado y tras concluir la tarea del secado, sería importante eliminar el pelo muerto que va mudando el animal, para ello podemos contar con un cepillo o peine destinado a tal fin, de esa manera prevenimos que se enrede con el pelo que no se ha caído o que se expanda por el suelo y enseres de la vivienda. El cepillardo debe realizarse de forma suave, sin incomodar o estresar al perro, de esa manera conseguiremos que se familiarice habitualmente, un premio como recompensa y masajearlo son buenas alternativas para conseguir buenos resultados.

El cepillado debe realizarse desde la edad de cachorro, de esa manera conseguiremos que el perro se habitúe sin dificultad a este beneficioso ejercicio. Podemos comenzar por su cabeza, posteriormente la espalda, sus laterales, para con posterioridad cepillar partes del cuerpo un poco más difíciles como son sus extremidades, es decir las patas y cola.

Los perros de pelo corto deben cepillarse una vez por semana, aunque más regularmente llegada la época de muda. Los de pelo largo precisarán cepillarse casi a diario, sobre todo para que el pelaje se mantenga en buenas condiciones, es decir, permanezcan desenredado o libres de nudos y bolas.

Limpieza de orejas, ojos y el corte de uñas

La paciencia es una cualidad importante en el aseo de nuestro perro, además, ya que lo bañamos, podemos aprovechar para dedicar la higiene a otras partes de su cuerpo, por ejemplo, limpiar sus orejas, con ayuda de un paño humedecido, papel higiénico o productos existentes en el mercado destinados a tal fin, es necesario realizar suavemente esta tarea y en caso de utilizar líquidos,  nos cercioraremos de que no penetren en el canal auditivo, además una vez concluida la limpieza de oídos es importante un buen secado de las orejas del perro.

También debemos aprovechar este momento para recortar sus uñas, si comprobamos que estas están demasiado largas, en el mercado existen cortauñas especiales que facilitan esta labor, siempre tomaremos precauciones para que el corte no afecte a la parte blanda o viva de la uña, ya que será doloroso y puede ocasionarle una pequeña hemorragia, no es muy agradable el corte de uñas para los perros, por esa razón debemos acostumbrarlo desde pequeño, asociando esa acción como algo plancentero y premiando su buen comportamiento.

La limpieza de ojos también es indispensable en el perro, evitaremos la formación de legañas e incluso patologías relacionadas con conjuntivitis por acumulación de suciedad, además muchas razas de perros precisan un limpieza minuciosa de ojos para evitar obstrucciones en el conducto lagrimal. La limpieza ha de realizarse en un lugar seguro para el cánido, con ausencia de ruidos y situaciones que le puedan estresar, podemos utilizar para tal fin gasas impregnadas en suero fisiológico, limpiaremos suavemente sus ojos y procederemos a la retirada de legañas, siempre extremando precauciones para no dañar el globo ocular. Los ojos de los perros deben limpiarse una o dos veces por semana, incluso en determinadas razas más delicadas será necesario realizarlo más asiduamente.

Higiene bucal y dental

Como ya indicamos en otra ocasión es importante mantener una buena higiene bucal del perro, en el mercado existen multitud de productos fabricados especialmente para la higiene bucal, en la medida que reducen el sarro y la placa bacteriana a la vez que refrescan su aliento, con lo que evitan el mal olor que pueda desprender su boca.

Una alternativa es el cepillado dental con pasta de dientes elaborada especialmente para perros, muchos llegan a acostumbrarse sobre todo si se le ha educado desde cachorros, otros mostrarán sensibilidad, incluso no será conveniente pues muestran síntomas de sangrado de encías o inflamación, en estos casos los snacks, juguetes especialmente diseñados para la prevención del sarro, gel o spray son los productos más indicados para conservar en buen estado la boca del perros. Sin olvidarnos de las revisiones periódicas e incluso limpiezas bucales realizadas por el veterinario, sin duda una exploración profesional redunda positivamente en la salud del can.

Si seguimos estos consejos relacionados con su higiene, el perro estará limpio y se sentirá más cómodo y más feliz. Además, junto con el juego, ayuda a mejorar su socialización.

Bañar a perros: aseo, limpieza e higiene
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