Adopción perros: raza, cruzado, consejos.

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Qué perro acoger en adopción

Lo primero que debemos plantearnos en el momento de la adopción de un perro es tener presente que existen centenares de razas de perros: de pelo largo, corto, perros grandes, pequeños, medianos. Es importante meditar qué espacio disponemos para albergar al perro, ya que si vivimos en un apartamento o en algún piso de dimensiones más reducidas lo mejor es adquirir un ejemplar de talla pequeña, la convivencia será más armoniosa y beneficiará al animal, téngase en cuenta que muchos precisan de un buen espacio para ejercitarse. Si por el contrario, contamos con una parcela espaciosa podemos adoptar razas de tamaño más grande, incluso a más de un perrito.

También hay que tener en consideración para la elección o adopción del perro, el tipo de pelaje que posee el animal, algunos precisan de un mantenimiento periódico para que se mantenga en óptimas condiciones, es sustancial sopesar esta partida para no tener sobresaltos y saber a ciencia cierta que optar por este tipo de ejemplares supone sacrificar una parte de nuestro tiempo para emplearlo en el cepillado periódico del cánido o,en su defecto, llevarlo a una peluquería canina, con lo que habrá que destinar una partida de nuestro presupuesto para tal fin.

Adopción de perros de raza o cruzado

Si decidimos adoptar un perro de raza, contaremos con la ventaja de conocer las características del cánido, su comportamiento, patologías comunes en la raza, etc.; además, nos facilitarán toda la documentación del can, destacando el pedigree o documento que acredita la pureza del animal, en ese documento se reflejan sus ancestros, incluso los premios que hayan podido conseguir sus ascendientes. Este tipo de animales son de fácil adquisición en tiendas especializadas de venta de animales o en criadores especializados en la cría de perros, por supuesto, su adopción lleva aparejado un coste. No cabe duda de que si vamos a destinar al perro para la cría o para exponerlo en exposiciones caninas, es la mejor opción para asegurarnos que tanto el cánido como su futura descendencia va a contar con los requisitos morfológicos que exige su estándar.

Si no queremos sufragar el gasto que supone la compraventa de un ejemplar, la mejor opción es la adopción de un perro cruzado, su adquisición es fácil, simplemente ojeando prensa especializada en anuncios clasificados o dirigiéndonos a cualquier albergue sobre adopción de perros, es suficiente para que encontramos un can sin hogar dispuesto a su cesión sin ningún tipo de contraprestación económica. Aunque es aconsejable preguntar si se tiene alguna información sobre su procedencia, cómo son los papás, qué utilidad le daba el anterior propietario; todos estos factores son esenciales para saber un poco más de su vida y principalmente para asegurarnos que será una buena mascota y que no nos planteará ningún tipo de problemas de comportamiento.

Consideraciones a tener en cuenta antes de adoptar a un perro

Si hemos decidido adquirir o adoptar a un perro, es necesario, antes de su adquisición, plantearnos algunas cuestiones preliminares, pues no cabe duda que la adopción del can va a representar un cambio sustancial en nuestra vida:

a) Consultar con toda la familia nuestra intención de acoger un perro en la vivienda; es muy importante una consulta previa y que todos estén de acuerdo en la adopción; obsérvese que un perro es un ser vivo y como tal precisará de espacio para desenvolverse en su vida diaria. Si algún miembro familiar no le gusta su presencia puede ser objeto de disputa o convivencia no equilibrada en el ámbito familiar y a corto plazo conducirá al abandono del animal, con las consecuencias negativas y trágicas que ese tipo de conductas acarrean en el perro.

b) Igualmente tenemos que sopesar dónde se alojará nuestro futuro cánido en periodos estivales, si podemos llevarlo con nosotros o, por el contrario, si disponemos de un familiar que se pueda hacer cargo del perro en nuestra ausencia; también, si nuestro presupuesto nos permite sufragar los gastos de un albergue para su estancia durante el tiempo que duren las vacaciones y para el caso de descartar las opciones anteriormente mencionadas.

c) Por otro lado, su mantenimiento requiere también una nueva partida presupuestaria, téngase en cuenta que precisará de visitas veterinarias, una alimentación equilibrada, accesorios, etc., es importante tener en cuenta este gasto extra para evitar sobresaltos que redunden negativamente en el perrito.

d) Descartar que ningún miembro familiar tenga alergia a los perros, lo mejor es estar en contacto con algún can para comprobar si se nos presenta algún tipo de reacción alérgica.

e) El reparto de tareas en el mantenimiento del can, sin duda la colaboración de toda la familia es primordial para evitar las típicas disputas que habitualmente se producen en el reparto de faenas. Sobre todo, los paseos diarios que todo perro necesita para ejercitarse o evacuar sus deposiciones.

f) La elección del cánido adecuado, talla grande o pequeña, pelo largo o corto, todo en función del tiempo que podemos dedicarle diariamente y del espacio que contemos para su alojamiento.

Una vez meditado todo lo anterior, estaremos en condiciones de adoptar al perrito; no cabe duda que todos estos planteamientos preliminares son importantes y, de tenerse en cuenta, supondría una merma considerable en cuanto los trágicos abandonos de mascotas que desgraciadamente se producen todos los años, incrementándose principalmente tras la llegada de las vacaciones.