Agresividad perros, perro agresivo con personas y otros animales

Perro ejercitándose en el juego

 

Perros agresivos con personas

Para los trastornos de la agresividad en perros es importante saber varias cosas:

– Hacia quien va dirigida: Miembros de la familia, desconocidos o personas en movimiento.

– La postura predominante cuando el perro muestra la agresividad:

– Si adopta una postura ofensiva hacia miembros de la familia, puede indicar una agresividad por conflicto jerárquico o territorial.

– Si adopta una postura defensiva hacia personas desconocidas probablemente se trate de una agresividad por miedo.

– Si es hacia personas o animales en movimiento, es una agresividad depredadora o de caza.

Agresividad de perros por contacto

El perro muestra una postura agresiva o defensiva hacia personas de la familia o desconocidas. Normalmente las causas suelen ser por competencia y puede manifestarse en casi todas las razas, aunque más en machos frente a hembras a partir del año de edad. Es muy importante delimitar el contexto en el que surge la agresividad como por ejemplo con la comida, juguetes, lugares de descanso, etc.

El tratamiento consiste en un primer análisis de riesgo donde se debe valorar si va a tener solución y qué pautas seguir. Las técnicas de modificación de conducta se deben basar en la premisa de que “nada es gratis”, el perro debe entender que su espacio es seguro, nadie le va a quitar su comida o sus cosas, pero debe obedecer ante cualquier situación conflictiva. Comprender lo anterior le dará al perro un momento de tranquilidad, que nos beneficia para reaccionar a sus señales y a actuar en consecuencia para evitar situaciones peligrosas.

La castración como alternativa para solucionar el problema de comportamiento no sirve a no ser que sea competencia intrasexual.
La farmacología en estos casos se puede variar en función de si la postura es agresiva o defensiva. Las benzodiacepinas no son recomendables ya que lo que hacen es desinhibir la agresividad.

Agresividad territorial del perro

En estos casos la postura predominante es ofensiva y suelen ir dirigidas contra una persona en concreto o desconocidas. La causa es una sensación de invasión de su territorio o de sus pertenencias que el perro cree que debe defender. La agresividad a personas es más habitual en machos que en hembras. El comportamiento agresivo del perro tiene lugar cuando las personas se acercan a su territorio o espacio personal, también cuando está atado o encerrado en coches o casas.

Agresividad por miedo

Comportamiento muy parecido a la agresividdad territorial del perro, aunque en este caso la causa suele ser por déficit de socialización, experiencia traumática o una combinación de ambas. Tiene lugar por igual en machos y hembras a cualquier edad.

El tratamiento, tanto de la agresividad territorial como de la agresividad por miedo, se basa en una modificación de conducta para evitar nuevos accidentes, corrección del manejo mediante refuerzo positivo e involuntario. Hay que hacer ejercicios de desensibilización hacia la fuente de miedo o territorial y contracondicionamiento. La castración está ampliamente contraindicada y la medicación ha de valorarla el veterinario en función del diagnóstico, ya que es una cuestión de motivación y no orgánica, es decir, es una cuestión de aprendizaje.

Perros agresivos con otros perros

Hay que observar si la agresividad va dirigida hacia perros de la familia o desconocidos, también es necesario valorar la postura predominante:

– Hacia perros de la familia puede mostrar una postura dominante y defensiva sumisa que se traduce en una agresividad jerárquica. Muchas veces viene determinada por el trato de los dueños. Es importante no forzar a un animal débil frente al fuerte, sino que la agresividad debe ser respetada por los dueños, separando la comida y los espacios o los tiempos de comida, ya que deben ser los perros quienes se arreglen a su modo de forma ritualizada.

– Hacia perros desconocidos pueden predominar dos posturas:

– Ofensivas: agresividad intrasexual que se pueden corregir en un 60% de los casos por medio de la castración temprana, siempre que no haya habido aprendizaje, lo que se soluciona con contracondicionamiento y con modificación de conducta. Por otro lado, en las perras es completamente desaconsejada la castración, puesto que se elimina la hormona apaciguadora progesterona, en consecuencia debe realizarse una modificación de conducta sin medicación, excepto si la conducta ofensiva se limita solamente a la época del celo de la perra.

También la postura ofensiva puede darse por agresividad territorial y se debe tratar igual que en lo estudiado anteriormente en humanos.

– Defensivas: Agresividad por miedo o defensa en caso de que el perro no haya tenido una correcta socialización. Se debe modificar la conducta con una desensibilización y un aprendizaje, además es necesario terne mucha paciencia.

Agresividad hacia perros de la familia

El blanco son perros que conviven en un mismo espacio y la causa es por conflicto y competencia, normalmente potenciados por un mal manejo y entendimiento. Suele ser intersexual y en época de la pubertad. También puede surgir cuando el líder del grupo es más débil.

El tratamiento consiste primeramente en entender y observar las relaciones de los perros y saber distinguir cuál es líder y cuál es el sumiso. En estos casos la castración si es recomendable y debe realizarse al cánido sumiso. En hembras está contraindicada salvo si se limita a épocas del celo.

En cuanto a la medicación no son aconsejables ni las benzodiacepinas ni la acepromacina, en estos casos la modificación de conducta pasa por reducir la posibilidad de que se produzcan situaciones de conflicto mediante la repartición de las tareas de mantenimiento, o el suministro de ciertos juguetes en función de la motivación de cada perro; además hay épocas clave como en subidas hormonales.

Hay que estabilizar la relación de dominancia que los propios perros establezcan, además de enseñar a los dueños a intervenir en situación de conflicto de forma segura.

Perros agresivos: agresividad canina como problema de comportamiento
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