Conseguir que el perro acuda a la llamada

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Es importante enseñar a nuestro perro a que obedezca cuando se lo indicamos; el perro que no obedece a su amo puede ser un serio problema, sobre todo si vivimos en zonas urbanas, téngase en cuenta que deberá aprender a convivir con otro animales; además, si no acude a la llamada, podrá extraviarse con facilidad o ser víctima de atropellos u otro tipo de accidentes. Por consiguiente, es necesario que se familiarice con la orden “ven” o “aquí”.

Para este ejercicio utilizaremos algún snack, que nos ayudará a atraer la atención del perro, se lo acercamos para que lo inspeccione y nos retiraremos algunos metros, así lograremos que el perro se acerque, al mismo tiempo que introducimos la orden “ven” o “aquí”, le recompensaremos consiguiendo de esa menara que el cánido relacione el premio con la conducta de acercarse hacia nosotros tras recibir la llamada. Repetiremos el ejercicio hasta que el perro se familiarice con el mismo y, en consecuencia, obedezca a la llamada. Posteriormente iremos reduciendo el premio que le facilitamos y lo sustituimos por caricias.

Es importante no utilizar este programa de entrenamiento en situaciones negativas para el can, por ejemplo, llamarlo para castigarlo o para cortar de repente su diversión, ya que asimilará la conducta como algo desagradable y no conseguiremos llevar a buen fin el aprendizaje en el perro.

A diferencia de otros entrenamientos en los que el animal necesita que cuente con cierta edad para llevarlos a la practica, en este caso, en cambio, puede iniciarse en edad temprana, pues los cachorros tienden a acudir y seguir a las personas, en todo caso, es necesario que se realice en un lugar aislado para que esté más centrado; un juguete de su agrado nos facilitará el trabajo, en la medida en que el perro querrá en todo momento capturarlo, sobre todo si se lo enseñamos y dejamos que lo olfatee, pero sin entregárselo. Comprobaremos que si lo arrojamos a un punto determinado, el can irá, la mayoría de las veces, tras el objeto y una vez capturado, será el momento de llamarlo para que nos lo devuelva, premiando su conducta con algún snack de su agrado, así también conseguiremos que por unos momentos desista del objeto y no se evada con él . Con el tiempo habremos logrado que acuda a nuestra llamada y, a su vez, nos traiga los objetos que le arrojemos.

Otra manera muy útil para que el perro relacione la orden “ven”, es llamarlo cuando la llamada vaya precedida de una conducta agradable, por ejemplo, a las horas de las comidas, si se hace de forma reiterada conseguiremos una buena educación en nuestro perro.