Educación y socialización en cachorros perros

Perro cachorro

Durante los primeros 3 meses de vida del cachorro es cuando se debe inculcar las buenas conductas en el perro, ya que es más receptivo a su asimilación, sin duda es la edad idónea para conseguir una mejor educación y socialización del cachorro.

Es necesario establecer y enseñar al dueño unas pautas claras de manejo mediante órdenes sencillas y un establecimiento de rutinas para paseos, comidas, etc. Además, toda la familia debe seguir un único criterio y que el mismo se aplique de forma consistente para evitar frustración e indefensión. Los castigos por mal comportamiento de perros cachorros deben ser moderados y adecuados a las circunstancias del caso en cuestión.

Si la educación y socialización del cachorro no es correcta a una edad temprana, puede desembocar en frustración para los perros, postura defensivas, de miedo o agresivas que se perpetúan pasado un determinado tiempo. Seguidamente describimos algunos consejos relacionados con la educación y socialización del cachorro.

Eliminación correcta en el cachorro

La evacuación correcta en perros cachorros es un proceso que deber ser gradual, se debe iniciar desde el momento en que se empieza a separar la zona de alimentación y reposo, de la elegida para la correspondiente eliminación. Hay dos técnicas principales para enseñar esta tarea:

– Por confinamiento: poco a poco se va delimitando distintas zonas de la casa al cachorro, es el momento de habituar al perro a ellas, alabándole cuando le veamos poner la postura de eliminación en la zona elegida y premiándolo cuando lo haga bien. Se deben establecer rutinas de paseo en los momentos previos al horario elegido para la eliminación del cachorro, premiar cada evacuación e ir prolongando el paseo.

– Por sustrato: debemos observar la zona escogida por el animal para la micción, en ese lugar incorporamos un sustrato específico, como por ejemplo un empapador. Se premia toda eliminación correcta, al mismo tiempo que se va suprimiendo el sustrato progresivamente hasta que consigamos que lo haga donde realmente nos interesa.

Una vez enseñado cualquier técnica anterior al perro, comienza el periodo óptimo para educarlo a la eliminación en el exterior, con los correspondientes paseos en las horas que coinciden con el momento de la evacuación, premiando positivamente si se consigue que el cachorro elimine en el exterior, y prolongando el paseo hasta un rato después de la eliminación para que se acostumbre y no lo asocie específicamente a ello; como manifestamos con anterioridad, poco a poco se va retirando el sustrato de la zona de evacuación escogida en el interior de la vivienda.

Inhibición por mordedura: enseñar al cachorro a no morder

Las mordeduras del cachorro es una conducta que debe ser eliminada y controlada por los cachorros de su camada si ha existido una correcta socialización. En el caso de que el perro no lo haya aprendido o presente una conducta errónea, se debe redirigir mediante castigos apropiados:

– Un enérgico no y una redirección a un estímulo apropiado.

– Time out, es decir, si empieza a jugar de forma bruta, se deja de jugar durante 30 segundos y luego se sigue como si no hubiese ocurrido nada.

Es necesario empezar la educación con un juego apropiado, como el hecho de perseguir un juguete o debatir con la presa, a tales efectos nos podemos valer de una cuerda con nudos y otros accesorios especialmente indicados para estos casos, los cuales podemos adquirir fácilmente en cualquier tienda especializada en productos para mascotas.

Socialización del cachorro

La socialización o contacto con determinados elementos se debe hacer de forma progresiva, primeramente en brazos del propietario para dotar a perro de mayor seguridad, se puede poner en contacto con otros perros que consideremos adecuados, también con personas conocidas, mejor si son personas variadas, también con niños, incluso otras mascotas, en definitiva, se trata de introducir al perro a cualquier elemento que pretendamos acostumbrar. Posteriormente se incrementa el contacto físico de forma gradual, hasta conseguir el comportamiento deseado en el cachorro.