Cómo hacer para que mi perro no ladre: trucos para evitar el ladrido excesivo

Cómo hacer para que mi perro no ladre
Cómo hacer para que mi perro no ladre

Parte de la tenencia responsable de mascotas es evitar que nuestro perro ladre de forma excesiva, ya que esto podría implicar serias molestias para los vecinos que no han decidido tener un perro en su casa. En este artículo te enseñaremos cómo hacer para que mi perro no ladre y puedas tener una convivencia pacífica, tanto con él como con quienes viven alrededor.

Cómo hacer para que mi perro no ladre

Paseos extenuantes

Una de las razones por las que un perro ladra es porque tiene un exceso de energía sin canalizar. Para que pueda liberarla, solo tienes que convertir su paseo diario en algo más agotador. Un ejemplo es que salgas en bicicleta y él tenga que seguir tu ritmo. Verás cómo este truco de cómo hacer para que mi perro no ladre arroja resultados desde el mismo día en que lo implementas.

El perro se sentirá más cansado al llegar al hogar, el agotamiento físico produce que esté más tranquilo y quiera descansar.

Compañía y juguetes

Otra razón del ladrido constante es la soledad. Los perros son animales sociales, por lo que no se sienten a gusto cuando pasan muchas horas solos. Si tu mascota está sufriendo la soledad, lo mejor que puedes hacer si es que no hay nadie para que se quede en casa con él es incorporar otra mascota para que se hagan mutua compañía. Si esto está alejado de tus planes, solo tienes que dejarle algunos juguetes para que se entretenga.

No olvides que los juguetes también son relevantes en la medida de que sin ellos pueden destrozar el mobiliario, puesto que tienen tendencia a mordisquedar todo aquello que le sea de su agrado.

Llamadas de atención

Cuando tu perro ladre, tócale su espalda o llámale la atención de forma tal que te mire. Hazle un gesto para que mantenga la calma. Esta dinámica de cómo hacer para que mi perro no ladre requiere de mucha constancia y de disciplina de tu parte, ya que tendrás que aplicarla cada vez que tu can comience a ladrar de forma injustificada.

La llamada de atención en muchos casos no funciona, sobre todo si observan un extraño en el hogar, puesto que están centrado en un tercero que comienza a dominar su territorio. Un adiestrador canino puede solucionar este tipo de comportamiento.

Llamarlo al “silencio”

Emplear la palabra “silencio” cada vez que ladre es otra forma de llamarle la atención y lograr que se dé cuenta de que no debe hacer ruido. No es necesario gritar ni irritarse, simplemente con hacerle un llamado de atención alcanzará para que se centre en ti. Como ya manifestamos anteriormente puede ser necesario la ayuda de un adiestrador para lograr inhibir la conducta de ladrido.

Aprópiate del objeto que reclama

Si observas que el perro le está ladrando a una persona o lugar, ve hacia ella o párate en ese lugar. Si interactúas con la persona u ocupas el lugar, tu perro comprenderá que es de tu propiedad y ya no le seguirá ladrando, aunque es preciso también calmarlo para lograr una mejor adaptación al respecto.

Juega con tu perro

Otra alternativa de cómo hacer para que mi perro no ladre es dándole toda tu atención. La mayoría de los perros quiere jugar con sus amos, por lo que comienzan a ladrar de forma insistente cuando no logran su objetivo. Esta es una solución mágica para que tu perro baje sus niveles de ansiedad y deje de ladrar. Esta conducta también es típica cuando demandan algunas de sus pretensiones: juguetes, alimentos, pasear…

Haz un cerramiento hacia la calle

Otra posibilidad es que tu perro ladre desesperadamente cuando ve pasar a otros perros. Este es un ladrido amistoso, ya que se trata de una invitación para los otros perros a jugar, pero resulta muy molesta para nosotros. La solución es cerrar con un muro sólido el espacio en el que él se encuentra, por lo que ya no verá a esos perros pasar frente a su puerta.

Accesorios antiladridos

Sin duda el mercado es innovador y los accesorios antiladridos como collares o dispositivos ultrasonidos, están ganando fuerza en los últimos años. Son prácticos y básicamente emiten sonidos desagradables para el perro en caso de que ladren, los collares también pueden vibrar. Pueden adquirirse en tiendas especializadas de animales.

Resumiendo, cómo hacer para que mi perro no ladre es un desafío que cada amo llevará a cabo de una manera diferente. Cada perro tiene sus razones para ladrar y hay una solución para cada una de ellas. Desde un paseo a toda velocidad siguiendo tu bicicleta hasta un sólido cerramiento hacia la calle, las opciones son muchas y muy efectivas. Sin olvidar que siempre también nos queda la ayuda de un adiestrador canino.